UNA ESPIRAL SOLIDARIA PARA CUARESMA 2017

Mar, 04/04/2017
El martes 28 marzo, a partir de las 11.30 h, en el campo de fútbol, y dentro de la actividad conjunta que todas las etapas del colegio realizan para Cuaresma, comenzó a formarse una enorme y colorida espiral.
Fernando Bernabé L.
Todas las etapas del Colegios San Juan Bosco de Cartagena participaron en la construcción de una espiral como gesto común solidario con motivo de la Cuaresma 2017.
Espiral formada por todas las etapas Salesianos-CartagenaEl centro ocupado por InfantilLa etapa de Primaria, azul, se suma a Infantil, blanco.abrazos al finalizar el acto

El martes 28 marzo, a partir de las 11.30 h, en el campo de fútbol, y dentro de la actividad conjunta que todas las etapas del colegio realizan para Cuaresma, comenzó a formarse una enorme y colorida espiral. Los primeros en llegar fueron los niños y niñas de Infantil, todos de blanco, ocupando el círculo central del campo; posteriormente se sumaron, con sus camisetas azules, los chicos y chicas de Primaria, y a continuación los jóvenes de las etapas de ESO, Bachillerato, FP-Básica, Grado Medio, Grado Superior.

Cogidos de la mano, y con sus tutores al frente, mientras se escuchaba una música de fondo, se fueron ocupando las posiciones; una vez que la espiral fue completada, se procedió a dar lectura del manifiesto “Con Jesús, nuestra aventura no tiene final…” El manifiesto fue leído por varios alumnos y alumnas de todas las etapas: Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y FP. Para acabar el acto, nos dimos un abrazo fraternal con los compañeros que teníamos más cerca en la espiral. Sobre las 12.30 h se dio por finalizado el acto y retornamos ordenadamente a las aulas.

Fue un acto entrañable donde nos sentimos una gran familia, amplia y diversa; “somos así”, es el eslogan de la casa salesiana de este curso, y este ha sido un bonito modo de mostrarlo.

A continuación coloco el texto del manifiesto.

CON JESÚS, NUESTRA AVENTURA NO TIENE FINAL…

Gesto Común de Cuaresma. Martes 28 marzo, 2017.

 

INFANTIL. ¡Buenos días! Estamos aquí cogidos de la mano, formando una bonita espiral que va creciendo desde los niños más pequeños de Infantil, hasta los más mayores de Formación Profesional. Todos unidos así queremos mostrar al mundo que somos una gran familia, dispuestos a acoger, acompañar y servir a los hermanos.

PRIMARIA. Esta cuaresma la estamos viviendo como un camino junto a Jesús, como una aventura donde nos vamos conociendo mejor a nosotros mismos y a Dios. Este camino, esta aventura, no es un círculo cerrado donde estamos dando vueltas sobre el mismo punto, este camino es como una espiral que comienza en un punto central, va creciendo y no tiene final. Aventurarse con Jesús es más emocionante que el mejor de los videojuegos: con Jesús siempre hay un nivel más que puedes alcanzar.  

SECUNDARIA. Desde adentro y hacia afuera, tal como marca el ciclo de la vida, la espiral es un símbolo que representa el proceso de crecimiento y evolución. La Tierra nació a partir del movimiento en espiral de una nube de gas y polvo cósmico. Nosotros también nacemos y crecemos como personas, como familia, como comunidad, como colegio, cuando somos cada vez mejores, más honestos, cuando buscamos el bien para el otro, cuando nos dejamos guiar por los valores del amor y del perdón que Jesús nos propone en el evangelio.

BACHILLERATO. Las espirales se encuentran por todos sitios: en la forma del ADN y en el movimiento de las galaxias, en el caparazón del caracol y en las huellas dactilares. Ellas tienen mucho que enseñarnos. Apenas hace una hora éramos alumnos separados por paredes, por aulas, por niveles educativos…; ahora estamos aquí, formando parte de una gran espiral, sin muros que nos separen, unidos de la mano y latiendo con un mismo corazón.

FORMACIÓN PROFESIONAL. La espiral es una figura abierta, no tiene final, y por eso puede acoger a cualquier persona nueva que llega hasta ella; esta persona no estorba, no “aprieta”, al contrario, hace más grande y fuerte a la espiral. Así deben ser nuestros corazones y nuestras sociedades: espirales, y no círculos cerrados, capaces de abrirnos a las necesidades de los más desvalidos, y acoger a los que vienen huyendo del hambre o de la guerra. Jesús de Nazaret y San Juan Bosco es lo que nos enseñaron: a ser “espirales de amor” capaces de abrazar a todos, incluso, a nuestros enemigos.